"Hay que gestionar una startup como una gran empresa"

Clikalia fue reconocida como una de las principales scaleups españolas y europeas. Solo cinco años antes, su sede se alojaba en un trastero. Su CEO, Alister Moreno, nos cuenta cómo ha sido el camino hacia el éxito.
 

Aliester
Publicado
24 May 2024
Tipo de recurso
Casos reales
Tiempo de lectura
13 minutos
¿Cómo surgió la idea de Clikalia y cuál fue la visión inicial de la empresa?

Clikalia es una proptech, una empresa tecnológica que agiliza, facilita y da transparencia a todos los procesos relacionados con la vivienda, incluida la compraventa. Su misión es rehabilitar el parque inmobiliario de segunda mano, aumentando su eficiencia energética y dotándole de un diseño funcional para los tipos de familia y estilos de vida actuales. Comenzó como un iBuyer. Queríamos inyectar liquidez en el mercado.

Fundé Clikalia al volver de EEUU, donde estuve trabajando en banca, y pasé por el proceso de tener que vender mi casa en Boston para venir a Madrid. Fue un tiempo de incertidumbre: no sabía cuándo ni por cuánto iba a poder vender mi casa, y necesitaba hacerlo para poder comenzar mi vida en España. Este es, además, un país en el que la compra de una vivienda y el pago de la hipoteca es la forma de ahorro de muchas familias. Cuando quieren recuperar ese ahorro, se encuentran ante la incertidumbre. Lo que buscábamos era traer certeza, veíamos claro que la venta de la casa debía asimilarse a la venta de una acción de una compañía cotizada: dar la orden de vender y, en pocos días, tener el dinero de esa venta en la cuenta del banco. 

En nuestro caso, quienes nos venden su casa, una vez aceptada la oferta, tienen el dinero en su cuenta a los 7 días. Junto a esa misión tan clara para nosotros de aportar liquidez, la otra gran apuesta era dar transparencia al sector inmobiliario. Para todo ello, nuestro gran aliado debía ser la tecnología. 

Desarrollé mi carrera en banca de inversión en EEUU con el foco puesto en compañías tecnológicas, analizando modelos de negocio que estaban cambiando el statu quo de sectores tradicionales. Así que el hecho de fundar Clikalia fue casi algo natural.

¿Cómo ha evolucionado el modelo de negocio de Clikalia desde su fundación?

Nuestro modelo siempre ha estado basado en tecnología y data para hacer el sector inmobiliario más transparente y que la experiencia de cliente sea cada vez mejor. Comenzamos como iBuyer, comprando y vendiendo casas; después empezamos a reformarlas porque nuestros clientes nos preguntaban si les podíamos entregarlas casas listas para entrar a vivir. 

Europa, por razones históricas, tiene un parque inmobiliario muy anticuado, con niveles de eficiencia energética reducidos y distribuciones que se ajustan a modelos de familia y formas de vida de otra época. Vimos claro que nuestra misión, más allá de facilitar liquidez a esas familias que habían invertido su ahorro en la compra de su vivienda, debía estar en recuperar un parque inmobiliario viejo y, de esta manera, aumentar la oferta efectiva de vivienda en el mercado sin necesitar nuevo suelo para ello. Pero nuestra evolución no quedó ahí. Añadimos productos según nos los iban demandando los clientes, como la búsqueda de financiación hipotecaria, mejorando el proceso de la compra de principio a fin. 

También la oferta de viviendas en alquiler, porque había clientes que nos decían que les encantaban nuestras casas pero que querían alquilarlas en vez de comprarlas. Entremedias desarrollamos nuestros paseos virtuales, que son únicos en el mercado: están hechos con tecnología de videojuego y permiten a nuestros clientes poder visitar varias viviendas sin moverse de sus casas, ver exactamente cómo va a quedar la casa en la que están interesados tras la reforma y, además, moverse por ella con total libertad y hasta personalizarla en tiempo real. Es decir, unen el hiperrealismo con la interactividad y, como se puede acceder a ellos desde cualquier dispositivo, permiten comprar una vivienda desde cualquier lugar del mundo. Luego llegaron las reformas para terceros porque clientes externos, gente que no estaba comprándonos las casas, nos preguntaba si no podíamos hacerles reformas similares a las nuestras… 

Clikalia es hoy una plataforma integral de servicios inmobiliarios y abarca todas las necesidades de nuestros clientes, entre los que, en la actualidad, hay también otras compañías, entre ellas, grandes players del sector inmobiliario para quienes hemos puesto a disposición nuestra tecnología 3D.

¿Cómo utiliza Clikalia la tecnología e innovación en el sector inmobiliario? 

La tecnología y la data han sido esenciales desde el inicio para hacer el sector más transparente, aportar liquidez al mercado y mejorar la experiencia del cliente. La data y la calidad del dato que genera Clikalia son clave para acelerar procesos, poder ser usado para el futuro y para implementar aplicaciones de inteligencia artificial. Somos una compañía tecnológica no porque nuestro producto final sea tecnología, sino porque la tenemos en la base de todo. Entre toda la tecnología que utilizamos, quiero destacar la tecnología 3D, de videojuego, de la que hablaba. La hemos estado evolucionando con un equipo de I+D interno de ese departamento hasta desarrollar algo único y pionero en España y en Europa. Tenemos el equipo 3D mayor y más avanzado fuera del sector de videojuegos, especializado en visualización hiperrealista e interactiva de arquitectura y producto. Y, además de darnos servicio internamente, se ha erigido en una herramienta de comercialización esencial para promotores y otros actores del mercado inmobiliario mediante la producción de paseos virtuales, renders y configuradores, entre otros.

¿Cómo ofrece Clikalia apoyo a quienes desean vender o comprar propiedades, más allá de la transacción en sí?

Buscamos acompañar al cliente a lo largo de los próximos 50 años y, en el marco de ese deseo, han ido saliendo soluciones a las necesidades que nos expresan. Con nuestra plataforma tecnológica creamos una “cadena de montaje digital” en la que el piso entra, el equipo legal hace la due dilligence legal; el de arquitectura, la suya. Luego llega la reforma. Ofrecemos al cliente la personalización de la misma, la búsqueda de financiación hipotecaria, el cambio de suministros, y así cualquier necesidad que nos diga que requiere ser cubierta. Se trata de facilitar y de dar transparencia en todo.

¿Cuáles han sido los principales desafíos que has afrontado como CEO de Clikalia? 

Desarrollar el talento y la cultura de la compañía. La cultura y el talento es lo más importante que tiene una compañía. Para ello he buscado involucrar a las personas y darles autonomía, libertad y confianza para liderar proyectos. Me gusta mucho acudir a una expresión que se usa en EEUU: leading by example. Además de mostrar mi compromiso, he buscado transmitir valores y que lo hagan quienes me acompañan en el equipo en posiciones de liderazgo. También he buscado contratar personas a quienes les apasiona lo que hacen, gente que disfruta con su trabajo. Hacer crecer a las personas y ver que cuando crecen impulsan a crecer a quienes les reportan dentro de la empresa es algo muy gratificante para un CEO.

¿Qué consejos le darías a las personas emprendedoras que estén considerando iniciar un negocio? 

Ilusión y voluntad, que asuman cada día como un reto nuevo que les obligue a estar constantemente atentas a lo que les pide el mercado para pivotar si es necesario y desarrollar habilidades y capacidades nuevas. Poner mucho foco en conocer cada área de la compañía y desarrollar conocimiento específico de cada vertical para poder debatir y aportar. Y rodearse de personas con ambición de crecimiento y de ser números 1 y con principios sólidos.

Que tengan obsesión por mejorar. Desde siempre me aporta mucho pensar qué puedo hacer hoy para hacerle un favor a mi yo de dentro de siete días. 

Para la búsqueda de financiación para escalar sus negocios les digo que no se queden con cualquier capital, sino que busquen capital inteligente, capital que aporte riqueza intelectual, capital que les saque de su zona de confort de forma constructiva. 

¿Puedes compartir la visión de Clikalia para los próximos cuatro años y cómo planteáis posicionaros en un entorno emprendedor en constante evolución? 

Clikalia estuvo hace 4 años invitada por DayOne cuando era una compañía con mucha ilusión en un trastero en Manoteras, con ganas de construir lo que estamos desarrollando. Nuestro objetivo es seguir aportando a la sociedad haciendo lo que mejor sabemos hacer, que es superarnos cada día, aprender cada día. Y no ver nada como imposible. No ver problemas, sino retos. 

¿Cómo ve Clikalia la colaboración con iniciativas como la Plataforma de la Oficina Nacional de Emprendimiento y su contribución al ecosistema emprendedor? 

Estamos muy agradecidos a las personas emprendedoras españolas que llegaron antes que nosotros, que han sido capaces de internacionalizar sus empresas y que han puesto su experiencia y sus consejos a disposición de quienes llegábamos detrás. Personas que abrieron diálogo con muchos grandes fondos y dieron a conocer un mercado tan sólido como el español, ganándose la confianza de personas inversoras en el ecosistema de emprendimiento español. Hoy nuestra obligación es ayudar y apoyar a los que están empezando y que en el futuro serán piezas clave en el crecimiento de España. 

¿Cuáles crees que son los retos a los que se enfrenta el ecosistema emprendedor español a corto plazo? 

Uno de los mayores retos, en este momento, para gran parte del ecosistema es encontrar financiación, aunque yo iría más allá y añadiría el adjetivo “adecuada”: encontrar la financiación adecuada, esa financiación inteligente de la que hablaba antes. Esas personas inversoras que, como las nuestras, te sacan de tu zona de confort y aportan sabiduría a la gestión de tu empresa, que te acompañan en los momentos complicados y no se ponen de frente. Para ello, hay que saber gestionar la financiación que te dan. Llevar por bandera la idea de que todo euro cuenta y no derrochar. Para ello es necesario gestionar una startup como una gran compañía desde el mismo momento de su nacimiento. Construir una compañía sólida desde el minuto cero, como si fuera a estar auditada en tres días. Así lo hicimos nosotros y fue algo decisivo para la ronda de financiación de 2021.