La crucial conexión entre inversores y emprendedores

Entrevistamos a Anna Cejudo, CEO de Founderz, una startup que ha revolucionado el mundo de la formación, contando con más de 9.000 estudiantes en 20 países.

Anna
Publicado
07 Jun 2024
Tipo de recurso
Casos reales
Tiempo de lectura
5 minutos

¿Cuál fue la inspiración y motivación detrás del lanzamiento de Founderz como una Escuela de Negocios Digital?

Tras haber tenido éxitos y fracasos en proyectos anteriores, en 2020 decidimos emprender en el mundo de la formación. Mi socio Pau Garcia-Milà y yo, nos dimos cuenta de que la “educación después de la educación” estaba rota: no se está enseñando lo que las personas profesionales de hoy realmente necesitan.

La tecnología avanza a un ritmo cada vez más rápido y aparecen nuevas necesidades empresariales que los sistemas educativos convencionales no consiguen cubrir o adaptar. Así que decidimos crear Founderz para ocupar ese “gap” y crear educación online de calidad con la mejor experiencia educativa a un precio asequible. Nuestro propósito es ayudar a las personas a alcanzar todo su potencial a través de la educación.

¿Cómo surgió la idea de centralizar todo el conocimiento necesario para emprender en un solo lugar?

Vimos que dos de los grandes problemas que tiene la educación online son el aislamiento o la falta de interacción y colaboración, junto con la falta de personalización. Pero al mismo tiempo, la educación de calidad presencial tiene un alcance limitado y un precio que pocos se pueden permitir. Así que decidimos crear un ecosistema de aprendizaje colaborativo que permitiera acceder a contenido de calidad de la mano de personas profesionales y expertas en un entorno donde los y las estudiantes pudieran interactuar, colaborar y dar feedback, aprendiendo con y de los demás.

En el mundo del emprendimiento, es muy habitual sentirse solo o no saber a dónde ir, cuáles son los siguientes pasos…al mismo tiempo, la mayoría de las personas emprendedoras han pasado por procesos similares en sus distintos proyectos. Compartir experiencias y aprender de los errores (propios y de otros) enriquece este aprendizaje y crea comunidad.

¿Cuál ha sido tu experiencia como emprendedora y cómo influyó en la creación de Founderz?

Tras iniciar mi experiencia laboral en consultoría estratégica, en 2014 decidí dar un salto y emprender. En los últimos 10 años he co-fundado 3 empresas, pasando por éxitos y fracasos.

En 2014 cofundé Ideafoster, una consultora de innovación disruptiva que fue adquirida por Canvia, empresa del grupo Advent International, en 2018. Entretanto cofundamos StepsLife, una plataforma para guardar los recuerdos de los bebés durante los primeros años de su infancia, que fracasó. Cada empresa y cada proyecto me ha dado la oportunidad de probar cosas nuevas y aprender de todas estas experiencias.

Tras la venta de Ideafoster y transición al nuevo CEO, tuvimos la suerte de poder decidir qué queríamos hacer, cuál sería la siguiente aventura. Creo que de siempre he tenido esta curiosidad e inquietud por explorar y crear, y no sabría quedarme quieta, me aburriría. Por eso, cuando vimos que había una oportunidad, no dudamos en intentarlo y lanzarnos. Sabíamos que el 80% de las ideas fracasan, pero si no lo intentábamos, nunca sabríamos si funcionaría.

Founderz fue la oportunidad de compartir nuestras experiencias y ayudar a otras personas que querían emprender y no sabían por dónde empezar. Desde entonces, ha llovido mucho, y Founderz ha crecido con nosotros.

¿Cómo promueve Founderz la colaboración entre estudiantes y la creación de una comunidad emprendedora?

Hemos creado un ecosistema de aprendizaje que busca que los y las estudiantes aprendan con y de los demás en nuestra plataforma. Nuestros programas de formación están estructurados por módulos que se componen, por un lado, de micro-clases en vídeo de 5 a 15 minutos impartidas por personas profesionales expertas y reconocidas en su sector.

Al finalizar cada módulo, los y las estudiantes deben realizar una actividad, grabarse en vídeo y compartirla con la comunidad. De esta manera, todos aprenden también de las actividades de los demás, y pueden comentar y dar feedback para ayudar a mejorar.

Además, tenemos un campus virtual donde los estudiantes pueden encontrarse, hacer networking y donde organizamos debates, eventos en directo y masterclases.

¿Cómo  fomenta  Founderz  la aplicación práctica de los conocimientos adquiridos en los programas, especialmente con respecto a las ideas individuales de los estudiantes?

Buscamos siempre un equilibrio entre la parte teórica y práctica. Los programas están pensados para formar a cualquier persona, sin necesidad de conocimientos previos. Luego tenemos módulos opcionales para aquellos que quieran ir un paso más allá.

Muchas plataformas online son infoproductos, donde el o la estudiante consume contenidos de forma pasiva. Nosotros creemos que el aprendizaje real requiere esfuerzo, interacción y aplicabilidad. Las actividades prácticas que las personas estudiantes comparten con la comunidad son necesarias para que los alumnos puedan conseguir la certificación del programa. Siempre están orientadas a aplicar los conocimientos que se van adquiriendo, y el estudiante tiene la libertad de plantear distintos escenarios donde aplicarlos. De esta manera, van poniendo en práctica los contenidos a medida que avanzan en su formación, que se cierra con un trabajo final.

¿Cuál es tu visión sobre las tendencias emergentes en el ecosistema emprendedor?

Venimos de unos años donde la digitalización y la sostenibilidad han sido dos de las piezas clave para todos los negocios. Estamos en una sociedad que cada vez es más consciente de que en cualquier negocio hay que tener en cuenta el impacto que se genera y seguro que seguiremos viendo más iniciativas enfocadas a reducir el impacto negativo, economía circular, movilidad sostenible… Y ahora se añade un nuevo reto: la Inteligencia Artificial.

Como dijo Bill Gates, estamos en plena “Era de la IA”, y las personas emprendedoras, profesionales y grandes empresas van a tener que dar un paso adelante para entender el impacto que la IA puede tener en sus negocios, su carrera profesional y en la sociedad. Esto pasa por formarse a todos los niveles en aprender cómo usar la IA, cómo aprovechar su potencial y, al mismo tiempo, en aprender a usar la IA de manera ética y responsable.

¿Puedes compartir la visión de Founderz para los próximos cuatro años y cómo planteáis posi- cionaros en un entorno emprendedor en constante evolución?

De cara a los próximos años, nuestra ambición es ser líderes globales en educación online. Estamos comprometidos a enriquecer la experiencia educativa con programas innovadores y alianzas estratégicas, a la vez que evolucionamos nuestra plataforma para que sea aún más colaborativa y personalizada.

Hoy tenemos más de 9.000 estudiantes de 20 países diferentes, y nuestro objetivo es ampliar nuestro alcance, manteniéndonos fieles a nuestro propósito de transformar la educación en la era de la IA. Queremos impactar a millones de personas, proporcionando un acceso democratizado a una educación de calidad que forme a las personas con las habilidades que necesitan para desarrollarse, mejorar y prosperar en su futuro laboral.

¿Cómo ve Founderz la colaboración con iniciativas como la Oficina Nacional de Emprendimiento y su contribución al ecosistema emprendedor?

En Founderz, estamos convencidos de la importancia de iniciativas como la Oficina Nacional de Emprendimiento, que consideramos vitales para enriquecer el ecosistema emprendedor. Como personas emprendedoras, tenemos el compromiso de contribuir a este esfuerzo colectivo y apoyar a las iniciativas que contribuyen a mejorar las condiciones para emprender, formar y atraer talento, facilitar el acceso a la financiación y agilizar la creación de nuevas empresas. Juntos no solo estamos impulsando la economía, sino también creando oportunidades que tienen un impacto positivo y duradero en nuestro país.

¿Cuáles crees que son los retos a los que se enfrenta el ecosistema emprendedor español a corto plazo?

A corto plazo, los retos van desde adaptación y formación en las nuevas tecnologías digitales y la IA, la atracción y retención del talento y la escalabilidad de las startups a mercados internacionales. Creemos que es crucial mejorar la conexión entre personas inversoras y emprendedoras. Uno de los problemas que tenemos aquí y en Europa es que la capacidad de inversión de los fondos es muy menor a la que tienen los fondos de inversión en Estados Unidos. La diferencia es abismal, y es un obstáculo para las personas emprendedoras para competir a nivel internacional y global.

Por otro lado, debemos seguir trabajando en la reducción de barreras administrativas y en la educación emprendedora desde edades tempranas. La ley de startups es un paso adelante, pero debe ir acompañada de una apuesta continua por la innovación y el apoyo institucional para mantener el impulso del ecosistema.