Mireia Ros García de Vicuña, Co-Founder & TeamPartner de ETBO
Hablamos con Mireia Ros García De Vicuña, sobre cómo el autoconocimiento y la psicología aplicada desde ETBO, ayudan a las personas emprendedoras a prevenir el desgaste, fortalecer sus equipos y construir proyectos sostenibles con equilibrio emocional.
En esta entrevista, hablamos con la cofundadora de ETBO, Mireia Ros, sobre los desafíos emocionales del emprendimiento y cómo el autoconocimiento puede convertirse en una herramienta estratégica para sostener proyectos con propósito y equilibrio.
A través de su mirada como psicóloga organizacional y emprendedora, exploramos el valor del autoconocimiento como ventaja estratégica, el desgaste silencioso que enfrentan muchas personas emprendedoras, el poder de los roles naturales en los equipos y de cómo la psicología aplicada puede marcar la diferencia entre avanzar o agotarse.
Como ella misma afirma: “El bienestar personal es una condición necesaria para que el negocio sea sostenible y tenga futuro”.
1. ¿Qué te motivó a fundar ETBO y cómo integráis la psicología para apoyar a las personas emprendedoras?
ETBO nace en la intersección de tres dimensiones que he vivido en primera persona: más de diez años acompañando a equipos y procesos de transformación en entornos corporativos, mi propia vivencia como emprendedora, y la psicología como ciencia aplicada al comportamiento humano.
Durante mi trayectoria en el mundo empresarial, observé una constante: incluso con talento, estructura y buena voluntad, muchos equipos no logran alcanzar su máximo potencial ni complementar sus talentos. Tomamos decisiones con datos todo el tiempo, ¿por qué no hacerlo también sobre comportamientos, roles y dinámicas que marcan la diferencia entre un equipo que avanza y uno que se bloquea?
Ahí es donde la psicología se convierte en una aliada estratégica. A través del análisis de comportamientos observables y roles naturales, ayudamos a los equipos a entender cómo están funcionando y cómo pueden hacerlo mejor: con más equilibrio, cohesión y sostenibilidad.
2. Durante la última edición del HR Innovation Summit, ETBO ha sido reconocida como la mejor startup en Tendencias y Futuro en la HR Startup Competition. ¿Qué significa para vosotros este reconocimiento?
Para nosotros fue una confirmación muy potente. Llevamos mucho tiempo trabajando en silencio con rigor, ciencia y propósito, y este reconocimiento nos dice “vais por buen camino”. Nos impulsa a seguir innovando, y nos anima también a llevar esta mirada al mundo del emprendimiento.
Que se reconozca a ETBO en la categoría de “Tendencias y Futuro” nos da fuerza para seguir construyendo una herramienta que no solo mide, sino que transforma la forma en que trabajamos en equipo. Especialmente en entornos tan volátiles como los de una startup.
3. Desde ETBO habéis identificado 8 roles clave en los equipos. ¿Cuáles son y cómo puede una persona emprendedora aplicar este conocimiento para mejorar su propio equilibrio y bienestar mental?
Los 8 roles que identificamos en ETBO nacen del análisis de más de 50 comportamientos observables en equipos de alto impacto. Cada rol refleja una forma de contribuir al rendimiento colectivo:
- Dinamizador: mueve a la acción y desbloquea cuando el equipo se estanca.
- Analítico: aporta visión global y detecta contingencias desde la evidencia.
- Metódico: cuida el detalle, la calidad y la precisión de la solución o proceso.
- Coordinador: organiza tareas, modera y ubica a cada persona donde puede aportar más.
- Cohesionador: genera conexión emocional y distiende tensiones no productivas.
- Conector: trae recursos, conocimiento y oportunidades desde el exterior.
- Creativo: aporta ideas originales, nuevos paradigmas y disrupción.
- Realizador: baja las ideas a tierra y las convierte en acciones tangibles.
Para una persona emprendedora, conocer sus roles dominantes y los que tiene menos desarrollados resulta clave para evitar la sobrecarga, mejorar la colaboración, actuar desde sus palancas y saber qué necesita complementar en su entorno. El autoconocimiento es una necesidad y una estrategia de sostenibilidad personal y de negocio.
4. ¿Consideras necesario que las personas emprendedoras aprendan a separar su vida personal de la profesional? ¿Qué herramientas digitales o métodos específicos recomendarías para gestionar y lograr esta separación?
Separar lo personal de lo profesional cuando emprendes es difícil, pero marcar límites conscientes es fundamental si no quieres que el proyecto se lo lleve todo por delante. No se trata de desconectar radicalmente, sino de diseñar intencionalmente espacios y hábitos que protejan tu energía.
Una estrategia útil es reservar en tu agenda tiempos de “espacio personal” como si fueran reuniones con un cliente: con hora, duración y sin posibilidad de moverlos. Otra herramienta práctica que utilizo es Trello, donde puedes tener una columna fijada llamada “Personal Space” o “Energía Personal”, con tareas que no son del negocio, pero sí te cuidan.
Si tienes un equipo, acordar check-ins breves semanales sobre “estado emocional” ayuda a detectar tensiones antes de que escalen. Y desde ETBO, proponemos además, revisar periódicamente tus roles en uso: si estás operando desde tus roles naturales o desde un compensatorio que te está drenando. Porque al final, el bienestar personal es una condición necesaria para que el negocio sea sostenible y tenga futuro.
5. ¿Cuáles son los principales riesgos para la salud mental que enfrentan las personas emprendedoras cuando no establecen límites claros? ¿Cómo pueden reconocer las señales de que están descuidando su bienestar mental por exceso de dedicación al proyecto?
Los riesgos para la salud mental de una persona emprendedora suelen aparecer de forma silenciosa: agotamiento que se normaliza, irritabilidad constante, pérdida de perspectiva o caer en la trampa de confundir tu valor personal con el rendimiento del proyecto.
Cuando todo gira en torno al negocio, especialmente cuando no se establecen límites claros, es fácil caer en la idea de que tú eres tu empresa. Ese desajuste emocional, si no se atiende, puede pasar factura antes de lo que te imaginas.
Si te reconoces en alguno de estos síntomas tal vez ha llegado el momento de poner el foco en ti. Apostar por el autoconocimiento con herramientas como la identificación de roles naturales, la terapia psicológica o el coaching profesional es un acto de valentía y una muestra real de liderazgo consciente. Cuidar del negocio empieza por cuidar de quien lo impulsa.
6. ¿Qué habilidades personales y profesionales crees que ayudan a las personas emprendedoras a mantener el equilibrio entre el éxito en sus proyectos y su bienestar integral?
Para mantener un equilibrio saludable, hay cuatro habilidades o competencias básicas que considero esenciales en cualquier persona emprendedora.
La primera es el autoconocimiento, entender cómo actúas en distintos contextos y estados emocionales te permite anticipar bloqueos, evitar patrones reactivos y tomar decisiones conscientes.
También es clave la capacidad de priorizar sin culpa, sabiendo que no todo es urgente ni todo depende de ti.
La delegación consciente es otra habilidad fundamental, entendida no solo como repartir tareas, sino en confiar en las fortalezas ajenas y dejar espacio para que otras personas aporten desde su mejor versión. A esto se suma la gestión de la energía más que del tiempo: no se trata de hacer más en menos horas, sino de identificar qué te recarga y qué te desgasta para poder sostenerte a largo plazo.
Y por último la escucha activa, hacia los demás y hacia uno/una mismo/a. Aprender a leer tus señales internas es lo que te permite decidir con inteligencia emocional cuándo avanzar, cuándo parar y cuándo pedir ayuda. Porque esto no va de ser invencible, sino de saber reajustar el sistema antes de que se rompa.
7. ¿Habéis identificado patrones comunes de desgaste mental que podrían prevenirse?
Sí. Uno de los más frecuentes es la hiperresponsbailidad: sentir que todo depende de ti y no poder soltar nada, ni siquiera lo que no te corresponde. A eso se suma la dificultad para decir “no”, incluso a oportunidades que no están alineadas, por miedo a perder tracción. Otro patrón muy común es caer en la rutina operativa sin espacio para pensar o rediseñar, lo que lleva a una pérdida progresiva de sentido. También detectamos equipos con roles duplicados o desequilibrados: personas con perfiles muy similares que no se complementan, lo que genera sobreesfuerzo en ciertas áreas y vacío en otras
8. ¿Qué estrategias prácticas recomiendas a las personas emprendedoras para mantener una buena salud mental?
En las primeras fases de un proyecto, todo pasa muy rápido. Si no diseñas un mínimo marco de cuidado personal, la urgencia acaba marcando el ritmo.
Recomiendo integrar desde el principio rituales sencillos pero constantes: revisiones semanales que no solo incluyan tareas, sino también cómo te estás sintiendo, bloques en la agenda para descansar o pensar en frío; y espacios donde puedas expresar tus dudas sin que eso se perciba como debilidad.
También considero clave hacer cosas que te hagan bien de verdad, aunque no tengan nada que ver con el negocio, y rodearte de personas que no solo sumen desde lo técnico, sino que te ayuden a sostenerte emocionalmente. Busca espacios seguros: mentorías, comunidades, acompañamiento profesional y, sobre todo, no normalices sentirte desbordado/a todo el tiempo.
9. ¿Cómo puede una persona emprendedora hacer frente al fracaso y al duelo de perder un negocio en el que ha invertido dinero, tiempo y energía? ¿Qué pasos recomiendas para volver a levantarse y seguir adelante?
Lo primero es permitirte sentirlo. Sin minimizarlo ni dramatizarlo. El fracaso es un proceso emocional y necesita su espacio. Pasar página demasiado rápido a veces es una forma de enterrarlo, y lo que no se mira se repite.
También es fundamental separar lo que ha fallado de tu identidad. No eres tú pitch, ni tu última ronda, ni tus métricas. Lo que fracasó fue un modelo, una hipótesis, una etapa. Y a veces ni siquiera fue culpa tuya: hay factores externos que no controlamos, y eso no te invalida como persona ni como profesional. Muchas de las personas que son grandes referentes del emprendimiento han pasado por el mismo proceso, han aprendido, reajustado y han vuelto con más claridad.
A partir de ahí, propongo hacer una revisión. No desde la culpa, sino desde el comportamiento. Pregúntate: ¿qué patrones se repitieron? ¿desde qué rol actuaste más de la cuenta? ¿qué señales decidiste no escuchar? Desde esa revisión profunda, pero sin castigo, puedes volver a construir. Con más consciencia, con una red más sólida y, sobre todo, con una claridad que quizás antes no tenías.
Perder un proyecto no es perderlo todo. A veces, es el comienzo de algo mucho más alineado contigo.
10. ¿Crees que el enfoque en bienestar mental será cada vez más importante en el ecosistema emprendedor innovador?
Sin ninguna duda. El bienestar mental es un factor clave de sostenibilidad, enfoque y rendimiento duradero; ya no es un tema secundario ni individual. Las nuevas generaciones de personas emprendedoras no quieren construir a cualquier precio. Buscan proyectos con propósito, pero también con equilibrio, con vínculos de calidad y espacios para respirar sin dejarse la salud por el camino.
El ecosistema, poco a poco, está entendiéndolo. Ya no basta con hablar de inversión, producto o escalabilidad: si el equipo no está bien, las ideas no crecen y los proyectos no se sostienen. En los próximos años veremos cómo el enfoque conductual, emocional y centrado en las personas se convierte en una ventaja competitiva real dentro de aceleradoras, fondos y programas de incubación.
Si no cuidamos de las personas que forman parte del ecosistema emprendedor innovador, ¿qué tipo de ecosistema vamos a construir realmente?
11. ¿Cómo pueden las iniciativas públicas como la Plataforma ONE apoyar al ecosistema emprendedor innovador y contribuir al cuidado del bienestar emocional de las personas emprendedoras?
Las iniciativas públicas como la Plataforma ONE tienen un papel clave en normalizar el cuidado emocional como parte del proceso emprendedor, no como algo accesorio o una intervención puntual.
Pueden generar espacios donde se hable abiertamente del miedo, la incertidumbre y el desgaste, sin estigmas ni etiquetas, integrando formación en autoconocimiento, gestión emocional y dinámicas de equipo con herramientas como ETBO, permiten mapear el comportamiento, fomentar el autoconocimiento, anticipar bloqueos y construir y desarrollar equipos más equilibrados desde el minuto uno.
Impulsar un negocio también implica sostenerse a uno/a mismo/a en el proceso y, eso, con red, herramientas y conciencia, se hace mucho mejor.