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Persona interesada en emprendimiento innovador
03 mar 2026
10 minutos
Autor:
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Plataforma ONE
Tema

Mujeres, tecnología y futuro: estado del arte del emprendimiento femenino innovador

El ecosistema tecnológico europeo crece con rapidez, impulsado por la digitalización, la inteligencia artificial y nuevos modelos de negocio. En ese contexto, la participación femenina muestra avances sostenidos, pero todavía desiguales en los espacios donde se concentra la especialización, la financiación y la toma de decisiones.

Comprender esta evolución no es solo una cuestión de diagnóstico social. Es una cuestión de competitividad: el alcance y la calidad de la innovación dependen del talento que logra incorporarse, liderar y escalar dentro del sistema.

mujeres

La semana del Día Internacional de la Mujer (8M) invita cada año a reflexionar sobre el papel de las mujeres en distintos ámbitos profesionales. En paralelo, la celebración de 4YFN, uno de los principales encuentros europeos de startups y tecnología, pone el foco en quienes están diseñando las soluciones que marcarán el futuro económico y social.

Ambas citas coinciden en una misma pregunta: ¿quién está participando en la construcción del futuro tecnológico?

La innovación avanza a gran velocidad. La inteligencia artificial, la digitalización empresarial o la transición hacia modelos sostenibles redefinen industrias completas. Sin embargo, la participación femenina en el ámbito tecnológico continúa siendo desigual, especialmente en posiciones técnicas y de liderazgo.

Analizar esta realidad no responde únicamente a una cuestión social. También implica entender cómo mejorar la calidad, el impacto y la competitividad del ecosistema emprendedor innovador.

Porque el futuro tecnológico no solo depende de la innovación, sino del talento que la impulsa.

Un avance real, pero todavía insuficiente

La participación femenina en ámbitos científicos y tecnológicos ha crecido de forma progresiva en Europa durante la última década. No obstante, los datos muestran que este avance sigue siendo desigual, especialmente en los espacios donde se define la innovación y se toman decisiones estratégicas.

El informe She Figures de la Comisión Europea señala que las mujeres representan aproximadamente el 34%  del personal investigador en la Unión Europea, pero su presencia disminuye significativamente en el sector empresarial y tecnológico, donde continúan infrarepresentadas en áreas vinculadas a ingeniería, desarrollo digital e innovación aplicada.

Esta diferencia resulta especialmente visible en sectores emergentes. El AI Index Report 2024 de la Universidad de Stanford indica que alrededor del 30%  de la fuerza laboral global en inteligencia artificial está formada por mujeres, una cifra que desciende aún más en posiciones técnicas avanzadas.

España refleja una tendencia similar. Según el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI)  , las mujeres representan el 19,5% de las personas especialistas digitales en España, una cifra muy próxima a la media europea (19,4%). En el último año, esta proporción ha aumentado 1,4 puntos porcentuales, lo que equivale a 23.500 mujeres adicionales incorporadas a perfiles digitales especializados. El dato confirma una evolución positiva, pero también evidencia que el crecimiento del sector digital todavía no incorpora todo el talento disponible.

Además, la brecha de género también se observa en el uso de la inteligencia artificial: el 38,6% de las mujeres declara utilizar herramientas de IA, frente al 45,9% de los hombres, lo que supone una diferencia de 7,3 puntos porcentuales.

La brecha se amplía al analizar la creación de empresas innovadoras. El Mapa del Emprendimiento 2024 de South Summit indica que apenas el 20% de las startups españolas cuenta con al menos una mujer fundadora. Es decir, la desigualdad no solo afecta al acceso al empleo tecnológico, sino también al liderazgo empresarial y el impulso de nuevos proyectos innovadores.

En conjunto, los datos describen una tendencia clara: la participación femenina aumenta conforme crece el ecosistema tecnológico, pero disminuye a medida que aumentan la especialización, el liderazgo y la toma de decisiones. Esta dinámica no solo plantea un desafío de equidad, sino también una cuestión estratégica para la capacidad innovadora del ecosistema.

Igualdad como ventaja competitiva en innovación

En un entorno donde la tecnología influye directamente en la vida cotidiana —desde los sistemas sanitarios hasta las plataformas educativas o los modelos de inteligencia artificial— la igualdad entre mujeres y hombres se convierte en un factor estructural de calidad de vida para todas las personas

La composición de los equipos que diseñan soluciones digitales condiciona la manera en que se identifican problemas, se interpretan datos y se desarrollan productos. En este sentido, la Comisión Europea subraya que equipos más diversos y equilibrados en base al sexo son más propensos a desarrollar tecnología y soluciones digitales mejores, más justas e inclusivas. 

Por ello, cada vez más agentes inversores y organizaciones integran la diversidad y la igualdad dentro de sus criterios estratégicos. No se trata únicamente de responsabilidad corporativa, sino de una decisión vinculada a la sostenibilidad empresarial y al crecimiento a largo plazo.

Desde esta perspectiva, la baja representación femenina en determinados ámbitos tecnológicos representa una brecha social que limita el potencial innovador colectivo.

Financiación y liderazgo: una brecha que condiciona el crecimiento

En este contexto, el vínculo entre igualdad y financiación resulta evidente. Uno de los principales retos para el emprendimiento innovador liderado por mujeres no es solo la creación de empresas, sino su consolidación y capacidad de escalar en igualdad de condiciones dentro del ecosistema tecnológico. 

Uno de los principales retos para el emprendimiento innovador liderado por mujeres sigue siendo la consolidación y escalabilidad de los proyectos. El informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2024/2025 señala que, aunque la actividad emprendedora femenina ha crecido a nivel global, persisten diferencias significativas en el acceso a financiación, especialmente en fases de expansión y alto crecimiento.

El estudio indica que las mujeres emprendedoras tienden a iniciar negocios con menores niveles de capital inicial y muestran una mayor dependencia de recursos propios o financiación informal. Además, la probabilidad de acceder a financiación externa para proyectos orientados a alto crecimiento continúa siendo inferior respecto a los liderados exclusivamente por hombres.

En economías de ingresos altos —entre ellas la mayoría de los países europeos— la brecha se amplía cuando se analiza el emprendimiento con vocación tecnológica o innovadora, donde la participación femenina sigue siendo proporcionalmente menor. Esta diferencia no responde a una menor capacidad emprendedora, sino a factores estructurales como redes de inversión menos accesibles, menor presencia femenina en entornos decisores y diferencias en la percepción del riesgo.

El reto, por tanto, no es únicamente impulsar la creación de empresas, sino garantizar condiciones sociales, culturales y económicas que permitan a las emprendedoras escalar, internacionalizarse y competir en igualdad dentro del ecosistema innovador.

Referentes y nuevas generaciones: donde empieza el futuro

El desafío comienza antes del emprendimiento. El Women in Digital de la Comisión Europea señala que menos del 20% de especialistas en inteligencia artificial en Europa son mujeres, lo que evidencia la necesidad de reforzar vocaciones tecnológicas desde etapas educativas tempranas.

Las personas referentes desempeñan un papel decisivo. Ver a mujeres liderando startups tecnológicas o desarrollando soluciones innovadoras contribuye a normalizar su presencia en sectores históricamente masculinizados. 
En este contexto, la Plataforma ONE desempeña un papel clave como espacio de visibilidad y conexión. A través de contenidos especializados, entrevistas, eventos y espacios de difusión, se contribuye a dar visibilidad a proyectos liderados por mujeres y generar referentes accesibles para nuevas generaciones emprendedoras. Un ejemplo reciente es el post: Mujeres referentes: liderar hoy la ciencia que inspirará a las niñas del mañana

Fomentar vocaciones tecnológicas no es únicamente una inversión educativa: es una inversión directa en la competitividad futura. El talento del mañana comienza a construirse hoy, y hacerlo visible es también una forma de impulsarlo.

La coincidencia con 4YFN 2026 recuerda que el futuro tecnológico no es una proyección abstracta, sino un proceso que se está definiendo ahora mismo. Cada decisión empresarial, cada inversión y cada iniciativa emprendedora contribuyen a modelar la sociedad de los próximos años.

En este escenario, la cuestión ya no es si las mujeres deben formar parte del desarrollo tecnológico. La cuestión es cómo acelerar su participación en los espacios donde se diseñan, financian y lideran las innovaciones tecnológicas, que marcarán la vida de todas las personas.

Ampliar la base del talento emprendedor innovador, con una representación paritaria de mujeres y hombres, no responde únicamente a los principios de equidad e igualdad. Es una necesidad estratégica para construir sociedades más democráticas, justas, sostenibles y representativas de la sociedad a la que sirven.

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